23 de septiembre de 2016

Los preciosos libros


Pablo-Medina-5 from Audiovisual Telam on Vimeo.

Dice Alejandra Cornide en su ensayo "Los cuentos del Chiribitil:  a la altura de la memoria": 
"A diferencia de Los Cuentos de Polidoro, los del Chiribitil fueron escritos por autores noveles o consagrados en otros campos. Los cuentos de la primera colección eran adaptaciones o renarraciones argentinas de cuentos tradicionales del acervo europeo, oriental y americano. Los del Chiribitil eran, en su mayoría, "cuentos nuevos", aunque contuvieran elementos tradicionales que en algunos casos funcionaron como parodia. Se buscaban cuentos argentinos, "cuentos preciosos" en palabras de Spivacow. 


Los argumentos son muy variados pero siguen la misma mirada,un mismo modo de leer  que los aparta, en su gran mayoría de lo cristalizado. Escenas cotidianas de la vida social argentina que transcurren en un pueblo, en un barrio, en el campo o en la ciudad. La escuela, la plaza, la estación de trenes, el teatro; las lagunas, ríos, arroyos, el mar en las vacaciones, la selva misionera, los bosques del sur, la pampa, las cataratas, la montaña y el desierto o la poblada Buenos Aires, son los escenarios  de las historias que componen los 50 fascículos.



Acompañados de un importante acervo folclórico argentino y latinoamericano, las constumbres nacionales forman parte del modo de los personajes de los cuentos, que hablan en "argentino" con claros e identificables giros lingüísticos. En los espacios habituales de las distintas provincias, los personajes son el mecánico, el albañil, el peón, la modista, la maestra, el intendente, el cartero, el médico y todos los integrantes de la familia que conforman historias protagonizadas por chicos o por animales.

El humor es una de sus características, siempre generando a partir del absurdo de las situaciones, el desorden causado por acciones fortuitas y los juegos lingüísticos que incluyen canciones, poemas y palabras inventadas. Son cuentos que no buscan una moraleja o un plus didáctico, simplemente despliegan el gusto de contar historias donde la anécdota se desarrolla con personajes comunes sin recurrir a lo extraordinario como resolución narrativa. Las imágenes poéticas no excluyen la tristeza o el desengaño, la angustia, el desconcierto o la protesta ante la autoridad"  (2006:209-210)
En: Centro Editor de América Latina. Capítulos para una historia. Buenos Aires, Siglo XXI Editores.

24 de agosto de 2016

Esas pequeñas grandes felicidades


Leyendo "Los devoradores de la infancia" de Mirta Gloria Fernández. 
"Sin embargo, el propio siglo produce, un viraje que se puede constatar en un género denominado Libro álbum - en el que interactúan, por lo general, dos signos: la imagen y el código escrito en una dialéctica inusual que rompe el pacto de la lectura clásico según el cual la imagen ilustra el texto. Un libro álbum capitaliza, al menos dos órdenes y los pone a operar en un cruce sustancioso, en lo relativo a la teoría de la lectura, construye un destinatario capaz de incursionar en el análisis discursivo y, a efectos de saciar a ese nuevo lector, lo ubica en unja escena en la que la imagen, lejos de ilustrar la palabra, expande, niega o enriquece sus sentidos" (2014:43).




Talller Experimental con Diego Bianki



El 20 y 21 de Agosto estuvo Diego Bianki en Bahía. Propuso un Taller Experimental de libros Objeto. Es la mente creadora que está detrás de la editorial Pequeño Editor, con libros geniales como Rompecabezas y Abecedario (mención en 2015 en la Feria del libro Infantil de Bologna).
Abrumadora mayoría de ilustradores. Fueron unas horas de asomarme al mundo del dibujo, la plástica y la creatividad. Aprendí mucho y me llevé toneladas de ideas. 



Autografió su "Abecedario" para mi sobri, Lauti.




Una de sus propuestas geniales:

Micro taller de Lectura y Escritura

Finalizadas las Prácticas Docentes del primer cuatrimestre, con las chicas del Profesorado de Educación Primaria, hicimos un micro taller de Lectura y Escritura en el que compartimos, leímos, dibujamos, inventamos historias y JUGAMOS!


Los cuentos "Rinoceronte" de Eduardo Abel Giménez los recibí como regalo gracias a ser oyente del programa radial  "La Fábrica de Cuentos". Es una edición única y numerada, una pieza magnífica de edición alternativa y artesanal de la Editorial Dábale Arroz.



También hubo Cartas de Propp, poesías visuales, libros y, los grandes Maite Alvarado y  Gianni Rodari  oficiaron de madrina y padrino.
Después de tanto trabajo y garra, con mis alumnas, nos merecíamos este momento de disfrute y diversión!

30 de diciembre de 2015

Los recomendados de Maite

Durante la segunda parte del año l@s chic@s que hacen el programa "Ojitos Chinos" en FM de la Calle invitaron a Maite a recomendar libros para sus pequeños oyentes.
La primera vez la acompañe para difundir la 13ª  Maratón de Lectura. Después siguió sola.
Algunos de sus recomendados fueron:  "Más chico que una arveja, más grande que una ballena" de Graciela Montes.  "Brujas" de Roald Dahl,  "Tengo un monstruo en el bolsillo" de Graciela Montes, "La silla de imaginar" de Canela, "Cuentos para jugar" de Gianni Rodari, "Negrita y los gorriones" de Susana Navone.
Por este año terminaron los programas. El año que viene parece que siguen! 
FM de la Calle la encuentran en el 87.9...
Los programas se emitieron los miércoles a las 20hs.  






Les dejamos una canción que nos encanta de un amigo que queremos mucho: IZRL

26 de septiembre de 2015

(Des) enterrando libros


Ahí estuve el 9 y 10 de septiembre en el Taller. Y me quedé pensando en la capacidad de reconstruir a partir de la yuxtaposición de piezas rotas y perdidas. Trabajo colectivo sin dudas. Pasarle el cepillo a contrapelo a la historia.
Y me acordé una vez más de Walter Benjamin. 

"El gusto por las citas (y por las yuxtaposiciones de citas incongruentes) es un gusto surrealista. Así Walter Benjamin- cuya sensibilidad surrealista es la más profunda de cuantas se tenga- era un apasionado coleccionista de citas. En su magistral ensayo sobre Benjamin, Hannh Arendt refiere que "nada era más característico de él en los años treinta que las libretas de tapa negra que siempre llevaba consigo y donde infatigablemente consignaba en forma de citas las redadas de "perlas" y "corales" que le ofrecían la vida diaria y la lectura. En ocasiones las leía en voz alta, las exhibía como ejemplares de una colección selecta y preciosa".

"Pues Benjamin estaba convencido de que la realidad misma propiciaba - y reivindicaba - los otrora indóciles, inevitablemente destructivos miramientos del coleccionista. En un mundo que está a un paso de convertirse en una vasta cantera, el coleccionista se transforma en un personaje consagrado a una pidadosa tarea de rescate".
"... el propio proyecto de Benjamin se entiende como una versión sublimada de la actividad del fotógrafo. Este proyecto era una obra de crítica literaria que se compondría enteramente de citas, y por lo tanto estaría despojada de todo lo que pudiera revelar empatía".
Susan Sontag. Objetos melancólicos. Sobre la fotografía.



Algunos de los libros que desenterramos: 

La línea, de Ayax Barnes y Beatríz Doumerc.
EL pueblo que no quería ser gris. Idem.
La ultrabomba. 
La torre de cubos. Laura Devetach.
Un elefante ocupa mucho espacio. ELsa Bornemann.
Los zapatos voladores. MArgarita Belgrano- Chacha. (Los cuentos del Chiribitil).






30 de agosto de 2015

Algunos apuntes sobre Winnicott/Juegos y lecturas




«En el juego, y solo en él, puede el niño o el adulto crear y usar toda la personalidad, el individuo descubre su self solo cuando se muestra creador» Winnicott dixit). Para él, el juego se sitúa en el área intermedia de los fenómenos transicionales que determinan la experiencia cultural. 
Juega en un espacio transicional donde las ideas -que no son ni tuyas ni mías- se comparten, no se disputan. Considera que para jugar es necesario que las reglas del juego no sean excesivamente laxas o particularmente rígidas o mecánicas, puesto que anulan la capacidad de jugar e impiden a los participantes la posibilidad de sorprenderse a sí mismos. Como señala J. B. Pontalis en el prólogo de Realidad y juego (1971), Winnicott distingue dos tipos de juego: el juego libre o improvisado (play) y el juego con normas o reglado (game). 






 El primero es el objeto de su atención: la acción dinámica del juego, el jugar. Los juegos responden a reglas predeterminadas, mientras que el jugar está librado a la idiosincrasia del jugador. Lo que le interesa a Winnicott no es el juego en sí, sino la actividad de jugar, esto es, el movimiento que genera la acción de jugar, porque «jugar es hacer».

En su teoría lo determinante es la capacidad de jugar. El jugar como actividad creadora, no como creación terminada, apoyada en la confianza y seguridad que otorga un ambiente facilitador suficientemente bueno.La capacidad de jugar es una forma de conocimiento creativo, un proceso abierto, nunca definitivo. Para él, el jugar es un logro en el desarrollo emocional del individuo: «El juego no es simplemente placer, es algo esencial para su bienestar», dice. El jugar depara una satisfacción que proviene del uso de un objeto, de reconocer al otro como distinto sin destruirlo, al que se confiere un nuevo valor simbólico. La experiencia de jugar produce un creciente grado de madurez, es decir, de riqueza psíquica. En el juego se despliega una actividad creativa que es expresión del verdadero self. En consecuencia, el juego principal es el juego de la vida, el estar vivo. En síntesis, para Winnicott, el juego es un fenómeno universal, una forma básica de vida, un modelo de comunicación y una actividad terapéutica.
Toda la clínica de Winnicott gravita en torno al jugar. Para él el juego tiene valor terapéutico: «Es bueno recordar siempre que el juego es por sí mismo una terapia»; es una «psicoterapia de aplicación inmediata y universal», dice. 

Considera a la terapia como la superposición de dos áreas de juego: la del paciente y la del analista; la de dos personas que juegan juntas, «tratando de transformar en terreno de juego el peor de los desiertos», según Michel Leiris. En este sentido, Winnicott concibe el juego como un espacio de producción per se, y no como un reemplazo vicario de la asociación libre freudiana. En su modelo terapéutico privilegia el valor del sostén (holding) terapéutico sobre la interpretación, y promueve –en las patologías graves, como las psicosis o las patologías borderline– la regresión a la dependencia, a la etapa precoz de la dependencia absoluta, para que el paciente pueda encarar las experiencias traumáticas originarias. En su clínica considera que el paciente es quien enseña constantemente al analista; se interesa por la salud para evaluar la enfermedad del paciente; y valora el proceso terapéutico como una experiencia de autoconocimiento. La idea del juego como espacio fundante de la cura lo aplica a todas las modalidades terapéuticas: al psicoanálisis ortodoxo, al psicoanálisis a demanda y a la consulta terapéutica, donde a través del juego del garabato (squiggle) favorece la capacidad de jugar del paciente y su capacidad para usar al terapeuta.

La experiencia cultural es una extensión directa del juego. Surge en el espacio potencial entre la realidad externa o realidad compartida y la realidad interna. La experiencia cultural implica aceptar la tradición y asumir lo establecido, para cuestionarlo con una nueva forma de crear el mundo: «Para dibujar como Picasso uno tiene que ser Picasso», recuerda Winnicott…"




















Las imágenes muestran algunas de las actividades del mes de Agosto con l@s chic@s del Cec. 

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...