30 de julio de 2009

Sobre juegos y juguetes


Este último tiempo estuve pensando mucho sobre los juguetes y los juegos. Tuvimos todo Julio para esto: jugar y mirar jugar. No intento ser exahustiva en la reflexión, sólo anotar lo que anduvo por mi cabeza. Los juguetes nos acompañan desde siempre. Potencialmente TODO puede ser usado como juguete, para jugar... Los más interesantes para mí, como quien disfruta de ver jugar, son los que surgen de un proceso de "invensión" , quiero decir, que a partir de algunos materiales aparentemente inconexos l@s chic@s arman un artefacto que les sirve para jugar o crear una situación de juego: bolsitas de basura e hilo de coser para hacer barriletes (!!!!) , cuando son más chiquitos todo tipo de tapas, frascos y cajitas con los que arman construcciones, instrumentos para "hacer música" o chupar y explorar si son todavía bebés. Cuanto más impreciso sea el uso real del objeto, más potencialidad tiene para ser usado como juguete. Objetos con los que mantienen una relación y con los que desarrollan un sinnùmero de situaciones. Desde maestros a psicólogos han escrito sobre el contenido potencialmente "pedagógico" o "terapéutico" del juego. Pero no es mi intención reproducir aquí estos análisis. Sino echar una mirada cultural al juego y a los juguetes y desde un punto de vista "asombrarme" de la capacidad "transformadora" del jugar.
Según mis mejores recuerdos, el "proceso" de armado o "transformación" puede durar toda una tarde y cuando ya estás list@ para usar el "invento" ¡se hizo de noche!
Muchos de estos juguetes tienen vida efímera, lo que aguantan sus "descartables" materiales.
Los juguetes son artefactos culturalmente interesantísimos.
En su ensayo de 1928, "Historia cultural del juguete" Walter Benjamin analiza: "por un lado nada se adecua más al niño que la combinación de los materiales más heterogéneos en sus construcciones: piedra, plastilina, madera, papel. Por otro , nadie es más sobrio que el niño frente a los materiales: un trocito de madera, una piña , una piedrita llevan en sí, pese a su unidad, a la simplicidad de su sustancia, un sinnúmero de figuras diversas".
"Y cuando los adultos fabrican para los niños muñecos de corteza de abedul o paja, cunas de cristal, barcos de estaño, están interpretando a su manera el sentir de ellos. Madera, huesos, tejidos, arcilla, son las materias más importantes en ese microcosmos, y todas ellas ya se utilizaban en aquellos tiempos patriarcales en que los juguetes aún constituían la parte del proceso de producción que unía a padres e hijos. Más tarde se agragaron los metales, el vidrio..."
Sobre el juego aventura su teoría:
" ...El niño quiere arrastrar algo y se convierte en caballo, quiere jugar con arena y se hace panadero, quiere esconderse y es ladrón o policía. Por añadidura conocemos algunos juguetes antiquísimos que prescinden de toda máscara imaginativa (es posible que a su tiempo hayan sido objetos de culto): la pelota, el arco, el molinete de plumas, el barrilete, son todos objetos genuinos, tanto más genuinos cuanto menos le dicen al adulto. Porque cuanto más atractivos, en el sentido común de la palabra, tanto menos útiles son para jugar..."
En otro ensayo del mismo año "Juguetes y juego" dice "No pocos de los juguetes más antiguos le habrán sido impuestos, por decirlo así,como enseres de culto que sólo más tarde se transformaron en juguetes: gracias a la fuerza con que afectaban la imaginación... La suposición de que la necesidad misma de los niños determina sin más el carácter de los juguetes, contiene, pues, un gran error. (...) Desde los tiempos más remotos el sonajero o matraca ha sido un instrumento para ahuyentar a los malos espiritus y precisamente por eso se le ha dado al recién nacido."
Sobre los muñecos se podrían escribir bibliotecas. Son atávicos sus orígenes. Su tamaño, los materiales, su forma antropomórfica o no, su género, sus vestidos, etc.
Cito una vez más a W. Benjamin " ...El niño no es un Robinson; los niños no constituyen una comunidad aislada, sino que son parte del pueblo y de la clase de la cual proceden. Así es que sus juguetes no dan testimonio de una vida autónoma, sino que son un mudo díalogo de señas entre ellos y el pueblo."
Bibliografía: Benjamin, W (1989) Escritos. La literatura infantil, los niños y los jóvenes. Ediciones Nueva Visión. Buenos Aires.
En las imágenes pueden ver: a los chicos del Periférico jugando y más abajo a Mai jugando con los "bunny nuggets" hechos por Luciana ¡con lana y a cinco agujas! http://queestastramando.blogspot.com/2009/04/bunny-nuggets.html

22 de julio de 2009

Quitapenas y algo más


El domingo a la tarde nos fuimos de visita a lo de Noemí. Entre mates, torta y muñecas se nos fue la ventosa tarde. Noe no siempre fue artesana, hizo muchísimas cosas a lo largo de su vida, pero la tempestad de los malos tiempos la llevó a México donde conoció al que sería su maestro de tapíz. Largos viajes en acinados colectivos al medio de la selva, con su niño y sus lanas fueron los inicios ... y así comenzó el camino del arte, el oficio y la trama de la vida. La búsqueda en las tradiciones folklóricas américanas, en la observación de la gente... al interior...
De sus canastos brotan lanas, quitapenas, retazos de telas de colores , puloveres a medio terminar, papamotas, "gordos" y muñecas de todo tipo...
Muñecas temáticas, como "madres" , "mujeres de pueblos originarios" o "chicas del barrio" me llenaron de emoción...






Y las quitapenas merecen párrafo aparte... porque a pesar de inspirarse en el folklore mexicano también se ayuda de la observación directa. Parece que "prototipos de quitapenas" andan a veces caminando por la calle.
La tradición cuenta que si se pone una de estas muñequitas debajo de la almohada, ella velará nuestro sueño y se quedará con nuestras penas...Se sabe, con la luz del sol las cosas se ven diferentes... pero no todos cuentan con el dato de las quitapenas... he ahí el secreto de tal cambio...



Las "papamotas" son animales hechos interviniendo ropitas de niño o con pedazos de distintas prendas. El nombre se lo deben a la nietita de Noe, como deformación de "hipopótamo".



"Mi hijo el ladrón" fue una obra con la que ganó un premio.
Admiro su capacidad para trabajar sin ningún acartonamiento, libre en la combinación de la tradición y las propias ideas. Hacer del arte algo vivo, cambiante, permanentemente "re-creado"...
¡Gracias Noe por tu arte!

El blog de Noemí es: http://www.artetextilnaon.blogspot.com/ ( De allí fueron sacadas algunas de las imagenes que acompañan este post dado lo fallido de las mías).

21 de julio de 2009

Regalo



Una canción increíble de Pedro y Charly

TU AMOR

Yo tuve el fin y era más
Yo tuve más, y era el fin
Lo que yo quise encontrar
Estaba atrás y no aquí.
Desde las sombras no ví las
Sombras y no ví luz.
No voy a llorar
Si nadie me acompaña
No voy a dejar ni un camino sin andar
Aunque sea el fin del amor
Yo he visto el fin del disfraz
Yo quise el fin del dolor
Pero no hay fin siempre hay más.
No existe sombra,
No existe culpa,
No existe cruz.
No voy a esperar
Las caras que yo extraño,
No voy a dejar
Que el destino hable por mí.
Y en medio de las lluvias del invierno
No hay tiempo ni lugar,
Yo sé que entenderás
Que amor
Para quien busca una respuesta, ohhh
Es un poquito más que hacerme bien.
Yo quise el fin y era más
Yo quise el más y era el fin
Yo tuve el mundo a mis pies
Y no era nada sin tí
Crucé la línea final por
Tu amor
Tan fuerte como el no-amor
Tu amor
Parábola de un mundo mejor
Tu amor me enseña a vivir
Tu amor me ayuda a sentir
Tu amor.
Yo tuve el fin y era más
Yo tuve más y era el fin
Yo tuve el mundo a mis pies y no era nada sin tí.
Seremos salvos por nuestro amor.

17 de julio de 2009

Sigue la Fiesta de títeres



Hemos tenido varios días de juego intenso con los títeres en casa. Primero el día que vinieron los amigos Santi y Pili a jugar.

Y después de caracterización de los títeres con los retazos de tela que trajimos de lo de Emilce el dia que retapizamos las sillas del Periférico Cultural.
Así nos quedaron Flor, Margarita y familia.





Tesoro en el bosque


Me alegré mucho el año pasado cuando mi amiga Fabiana me hizo llegar un libro: Cuentos y canciones en el bosque, de Editorial Caleuche. Lo publicaron dos maestras jardineras de un jardín público de Bariloche: Cristina Spadafora y Cristina Palopoli.
El libro es el producto de años de trabajo sobre el proyecto de un vivero de especies nativas del bosque andino-patagónico que tiene el jardin y que fue el que inspiró este trabajo de creación de cuentos y canciones del bosque. En pocas palabras, los protagonistas de estos relatos son árboles del bosque junto a pequeños seres que habitan el bosque como picaflores , bichitos y otros pájaros y animales. Los cuentos desgajan uno a uno las historias de un Maitén, un Arrayán, un Ciprés, un Coihue, un Pehuén, una Lenga, un Radal, un Ñire y un Notro.


Cada cuento está acompañado poruna canción y el libro incluye un disco con todas las canciones interpretadas por músic@s- docentes de Bariloche.
Los relatos están inspirados en y con l@s chic@s, los árboles y la música que se funden en una sola cosa. Qué hermoso es crecer, vivir, rodeado de una paisaje tan potente como el lago, las montañas y el bosque y que eso sea motivo de conocimiento, respeto, admiración y cuidado.
"El disfrute por lo literario y lo artístico-expresivo, se suma al placer por la música y la admiración por el bosque, dando lugar a la realización de este libro", estas palabras de las autoras resume acertadamente la intención del mismo.
Disfruté cada minuto de su lectura junto a mi hijita patagónica, que estrenó la vida en el maravilloso paisaje de la Tierra Media. Barilochense. 


También recordé mis días de maestra, con mis alumnos aprendiendo a juntar semillas, sembrar, trasplantar pequeñas vidas vegetales, en el vivero de Casa de Piedra, junto a gente que nos enseñó tanto. Y en primavera devolver esa vida al lugar al que pertenecía, yendo al bosque a plantar nuevos retoños.
Para l@s que quieran conocer el increíble trabajo que están haciendo un grupo de personas por recuperar bosque nativo quemado por nuevos ejemplares miren la página de la Asociación Civil Sembrar.
http://videos.lanacion.com.ar/video768-sembrar-asociacion-civil

Nota de Mafaldita: Agradezco las hermosas dedicatorias de las autoras, especialmente a Cristina S. a quien me unió la dicha de ser maestra de sus dos hijos Julián y Mariana.

13 de julio de 2009

Los cuentos del Chiribitil



A pesar de ser hoy prácticamente inhallables, la colección de Cuentos del Chiribitil acompañó a l@s que por el 77 y 78 éramos niñ@s pequeñ@s y disfrutábamos de traernos un cuentito del kiosco. Estaban editados por el Centro Editor de América Latina. Entre los autores de aquellos cuentos figuran Graciela Montes (directora de la colección), Graciela Cabal, Martha Mercader, Marta Giménez Pastor, Laura Devetach, Margarita Belgrano, etc. Los ilustradores: Clara Urquijo (Mandú), Tabaré, Julia Díaz, Claudia Alché, entre otros.
Aquí encontraron sus orígenes Nicolodo, Jacinto, la bruja Angelita Celeste Mandini y muchos personajes más.
Es de lamentar que no se vuelvan a reeditar dado que en su momento significaron una renovación importante dentro de la literatura infantil argentina.


Aquí algunos testimonios de lo que significaron aquellos libros:

Graciela Montes escritora y directora de colección:
“Las colecciones infantiles del CEAL apuntaron al tiempo libre, al ocio, y a una circulación más casual del libro popular apoyada en la libre elección del lector (...) Desde una mirada genealógica Los cuentos del Chiribitil fundaron una manera de hacer literatura para chicos basada en la riqueza, frescura e inteligencia de las historias”.

Alejandra Cornide Autora de “Los cuentos del Chiribitil: a la altura de la memoria”, Extraído de Centro Editor de América Latina. Capítulos para una historia, Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires, 2006

“El Chiribitil recuperaba la tradición de una literatura popular, una literatura de kiosco, como lo que había hecho el propio Boris en Abril, los Gatitos y los Bolsillitos que yo leía de chica. Además, en un momento en el que no había trabajo porque era el comienzo de la dictadura, se convocó a muchas personas a escribir. Algunas se acercaron a pedir un espacio de publicación y a
otra mucha gente, que recién empezaba, la descubrimos nosotros. Creo, sobre todo por lo que dicen otros, que el Chiribitil dejó una señal”.
Graciela Montes



“En Mendoza prohibieron uno de los cuentos, ‘Los zapatos voladores’, en los que el protagonista es un cartero empleado de la municipalidad que reparte la correspondencia y al cual no le alcazaba la plata para poder comprarse zapatos. La gente del pueblo se reunió y organizó una colecta. La delegación del Tercer Cuerpo del Ejército en Mendoza consideró que ése era un llamado a la subversión y la colección fue prohibida”. 
Boris Spivacow

Extraído de Boris Spivacow. Memoria de un sueño argentino.
Entrevistas de Delia Maunás, Colihue, Buenos Aires, 1995.


En septiembre de 2012, en Bahía Blanca, se realizaron unas Jornadas Docentes de Narración e Ilustración de la que participó Julia Díaz, ilustradora del CEAL en los años setenta. Allí presentó una conferencia donde establecía el vínculo entre la literatura de cordel con estas colecciones que se comercializaban en los kioskos. Esta relación surge porque los libros de estas colecciones del CEAL se vendían en los kioskos y, según recuerda Julia Díaz,
“muchas veces se colgaban de tanzas con pinzas para exhibirlos”, tal como ocurría con la literatura de cordel. De esta forma los libros se convirtieron en un producto al alcance de la mano porque se instalaban en un espacio de “cotidianeidad al paso” .
Silvia K. López. (2013) Las colecciones infantiles del Centro Editor de América Latina. Para conocer un poco más del mundo.  En: Miradas y voces de la LIJ. Revista de la Academia Argentina de LIJ.
Bibliografía: Gociol, Judith (2007)Más libros para más, colecciones del Centro Editor de América Latina. Buenos Aires. Biblioteca Nacional.




También es difícil encontrar alguna copia digital en la red... Sin embargo gracias a la devoción de much@s,  hemos logrado completar la colección digital por el aporte de quienes colaboraron con el escaneo de algún número y compartiéndolo en el Grupo de Lectores del Chiribitil. L@s invitamos a sumarse para lograr entre tod@s la reedición de los cuentos.
Acá les compartimos el trabajo orgullosamente cooperativo de todo el grupo con  la lista completa de los libros publicados y los que tienen link pueden descargarse:




 







































 

 


































 

















43. Tamanduá, inventor – Ana María Ramb. Ilustraciones: Elba Bairon.














50. Los animales y el fuego – Miguel Palermo. Ilustraciones: Elba Bairon.

51. Sanchodo Curador- Graciela Montes. Ilustraciones de Julia Díaz.



Una yapa humorística con Daniel Paz... a propósito de los Chiribitiles...

Mayo de 2015- Con ustedes los Mini Chiribitiles que hizo María Inés Garibaldi. 


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