11 de octubre de 2009

11 de octubre


X Kiq, madre de los Gemelos del Popol Vuh, bajo el Árbol de las calaveras.

Una vez me preguntó mi amiga Sabine qué escritora latinoamericana le recomendaría yo para leer ( aparte de Isabel Allende). No supe bien qué contestarle... Ahí fue donde me di cuenta qué poco sabía de escritoras latinoamericanas. Qué poco había leído en ese sentido. Creo que no es inocente que en nuestra educación no ocupen ningún papel preponderante.
La doble invisibilidad que tenemos las mujeres de esta parte del planeta... invisibles de género y de cultura.
Encontré que había leído a Goethe, y no a Violeta Parra o Alejandra Pizarnik, por ejemplo, y mi amiga me lo hizo notar con esa sola pregunta...
¡Cuánto queda por "descolonizar" en nuestro pensamiento!
Comparto aquí algo de lo que fui descubriendo...

Violeta ausente

Por qué me vine de Chile
tan bien que yo estaba allá?
Ahora ando en tierras extrañas,
ay, cantando como apenada.

Tengo en mi pecho una espina
que me clava sin cesar
en mi corazón que sufre
ay, por su tierra chilena.

Quiero bailar cueca
quiero tomar chicha,
ir al mercado
y comprarme un peuquén.
Ir a Maturana
y pasear por la quinta
y al santa Lucía
contigo mi bien.

Antes de salir de Chile
yo no supe comprender
lo que vale ser chilena
ay, ahora sí que lo sé.

Igual que lloran mis ojos
al cantar esta conción,
ay, así llora mi guitarra
penosamente el bordón.

Qué lejos esta mi Chile,
lejos mi media mitad,
qué lejos mis ocho hermanos,
ay mi comadre y mi mamá.

Parece que hiciera un siglo
que de Chile no sé nada,
por eso escribo esta carta,
ay, la mando de aquí para allá.

Violeta Parra (1954-1957)

Nota: donde dice Chile, chilena, bien podría decir Argentina o cualquier parte de América Latina.



La islustración de arriba es de Oscar S. Rojas. http://sauloscarrojas.blogspot.com/

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